
Vacaciones con amigos
¿Te vas de viaje con amigos este verano? Apuntá estos tips para disfrutar la experiencia al máximo y superar los desafíos de convivir y organizarse.
Al mar o a la montaña. Al Norte o al Sur. En avión o en micro. Durmiendo en campings, en hoteles o alquilando un depto. Por una semana o por un mes. No importa qué tipo de viaje estés planificando: si decidiste irte de vacaciones con amigos este verano, hay algunas cosas que no podés pasar por alto.
El verbo clave, en estas situaciones, es “convivir”. No te olvides de que, cuando viajás en familia, hay una gran diferencia: a tus viejos y tus hermanos ya les conocés las mañas y el carácter, sabés qué les molesta y cuáles son sus hábitos domésticos. Simplemente, porque vivís con ellos. Con tus amigos, en cambio, por lo general no compartís el mismo techo. Es probable que, entonces, todos los integrantes del grupo tengan que ejercitar la tolerancia y el respeto —además de fijar de antemano reglas claras de convivencia— para minimizar posibles peleas o problemas.
Otro aspecto novedoso y desafiante es que ahora las decisiones tienen que tomarlas entre todos. Y las tareas de organización y coordinación, tanto antes como durante el viaje, también pasan a compartirse. Sin los padres como figura de autoridad, sin roles preestablecidos de antemano, hay que buscar acuerdos y asignar roles y funciones. Para eso, es importante que todos tengan las pilas puestas y tiren para el mismo lado.
Cuanta más confianza haya entre ustedes, mejor. Son muchas las determinaciones que habrá que tomar: desde comprar los pasajes, definir la fecha y buscar precios de lugares donde alojarse, hasta decidir el paseo de cada día, el menú de la cena o la salida nocturna. Una buena comunicación es fundamental para evitar malos entendidos y tratar de llegar a un acuerdo.
Existen tres grandes temas que suelen generar la mayoría de los conflictos en este tipo de viajes:
• Los gastos: Lo mejor es conversar el tema antes de partir, para unificar criterios. Se recomienda hacer un pozo común para los gastos grupales y acordar cuánta plata, aproximadamente, va a llevar cada uno para gastos personales. Lo ideal es que nadie se quede afuera de una salida por un tema de dinero.
• El orden: Siempre pasa que en un grupo hay algunos más prolijos y puntillosos y otros más desordenados. Lo ideal es mantener pautas básicas de higiene y orden, y no invadir el espacio común con la ropa sucia o las pertenencias personales.
• Las responsabilidades: Cuando se alquila un departamento, es necesario ocuparse de la limpieza y la cocina, entre otras tareas. Establecer con claridad y antelación quién se hará cargo de qué ayuda a evitar discusiones.
Además, hay que tener en cuenta que no siempre todos quieren hacer lo mismo. Quizás un día algunos prefieran dormir hasta tarde y otros, aprovechar el sol en la playa desde temprano. De lo que se trata es de encontrar un equilibrio: no moverse juntos permanentemente, pero tampoco aislarse o dividirse en pequeños subgrupos y que cada uno haga la suya. Es imprescindible, en ciertos casos, saber ceder y respetar la voluntad de la mayoría. También conversar de antemano sobre las expectativas y los deseos individuales respecto de las vacaciones.
El viaje con amigos es, sin dudas, una gran prueba de madurez. De vos —y de ellos— depende que sea, además, una experiencia placentera e inolvidable.
Si querés conocer más recomendaciones sobre este tema, hacé clic acá.

