
Inquieto y curioso, como buen periodista
Filma un documental que será su tesis de grado, escribe en una agencia de noticias de su facultad y aspira a insertarse en los medios. Apasionado por el periodismo, Hernán Córdoba nos cuenta sus sueños y proyectos.
Quería estudiar medicina. Hasta promediar la secundaria, su sueño era ser pediatra. Pero un par de profesores que tuvo en los últimos años del colegio lo llevaron a cambiar de rumbo. “Dictaban cultura y literatura. Ellos me revelaron el mundo de la comunicación social y me inculcaron la importancia de mantenerse informado y no creer todo lo que dice la tele”, recuerda hoy, a los 24 años, Diego Hernán Córdoba David. O Hernán, a secas, como lo conocen todos.
Descubrir su pasión lo hizo convertirse de un alumno del “montón” a uno ejemplar. “En la facu me empezó a ir mucho mejor que en el colegio, porque hacía lo que me gustaba. Y cuando uno hace lo que le gusta, con voluntad y perseverancia puede lograr lo que se proponga”, sostiene este “casi-licenciado” en Comunicación Social con orientación en Periodismo. Carrera que cursó en la Universidad Nacional de La Plata, ciudad donde vive con su hermano menor.
El “casi” es porque, para tener el título, a Hernán le falta la tesis. Una tesis que está produciendo en formato audiovisual. ¿El tema? “La figura del perito comunicacional, especialidad que consiste en emitir, en un juicio, una opinión técnica sobre cómo obró un medio de comunicación en determinado caso”, cuenta. Para el trabajo ya entrevistó a reconocidos periodistas y figuras de la Justicia, como el ministro de la Corte Suprema Eugenio Zaffaroni. Mientras, prepara el último final para completar también el profesorado en Comunicación.
Además, es redactor en la Agencia Periodística del Mercosur, un proyecto de la misma facultad. Y a lo largo de estos años, nunca se quedó quieto: fue productor de radio, filmó otros dos documentales como parte del programa académico de la carrera y escribió para un diario deportivo. “Nunca me interesó demasiado el fútbol —confiesa—, pero encontré un espacio para abordarlo desde un costado social y contar historias de vida que van más allá del juego”.
¿Sus proyectos a futuro? Le gustaría conseguir trabajo estable en algún medio masivo. Aunque no descarta cursar un posgrado o incursionar en la comunicación institucional, una disciplina que conoció a fondo cuando participó en 2008 del programa Consejeros de SOS Joven. “Aquella fue una experiencia muy enriquecedora: me brindó un panorama interesante sobre un ámbito laboral que desconocía, el de la comunicación en las empresas”, dice Hernán.
El poco tiempo libre que le queda lo dedica a leer (investigaciones y ensayos; sus autores favoritos son Verbitsky y Caparrós), ver películas (cita a Lars von Trier como el cineasta que más admira) o a escuchar música (géneros de cabecera: metal y rock nacional). También ayuda a su novia, Ludmila, a elaborar artesanías que salen a vender los fines de semana en un parque platense.
¿Planea quedarse a vivir en La Plata? “Quién sabe: por el trabajo de mi papá ya viví en Pico Truncado y Bahía Blanca, me acostumbré a ser un poco nómade”. Lo que sí tiene claro es que su futuro está lejos de los consultorios y hospitales. A Hernán, la pasión lo terminó guiando al oficio que mejor le sienta.

