
Los padres tuvieron su propio taller
Por primera vez, junto con los Talleres de Orientación se organizó uno para los padres de los participantes. De qué hablaron, cómo lo vivieron y en qué los ayudó la actividad para acompañar mejor a sus hijos en esta etapa clave de su desarrollo.
La orientación también es cosa de grandes. Por eso, SOS Joven quiso acompañar en 2009 a los padres de los participantes que asistieron a los Talleres. ¿De qué manera? Organizando para ellos un taller paralelo y específico, coordinado por la doctora en Psicología Silvia Batlle, quien encabeza el grupo de profesionales a cargo de los talleres.
El objetivo: ayudarlos a ayudar a sus hijos. Buscar juntos respuestas a sus dudas, miedos, inquietudes. Brindarles herramientas y consejos para que puedan darles el máximo apoyo en un momento fundamental del crecimiento, como el de elegir una carrera o un camino laboral. A través del asesoramiento de expertos, pero también del intercambio enriquecedor con otros padres que atraviesan situaciones parecidas.
Es que al desafío de tomar una decisión vocacional se suma, muchas veces, el de dejar la casa familiar y el lugar de origen. “Temas como la necesidad de mudarse a otra ciudad para seguir estudiando generan mucha ansiedad en padres e hijos, y espacios como este permiten establecer redes de contención y aprendizaje compartido”, explica Fabiana Grosman, de Recursos Humanos de TGS, referente del programa SOS Joven.
Alicia Pascual es una de las madres que viajó a Buenos Aires (en su caso, desde Plaza Huincul, Neuquén) para acompañar a su hijo Diego Remírez y formar parte del taller para padres. “Me resultó muy provechosa la actividad”, reconoce. Y no oculta su entusiasmo: “Fue algo realmente imperdible: como mamá, me abrió la cabeza en muchas cuestiones relacionadas con el papel que nos toca cumplir en esta etapa”.
Para Alicia, “los chicos que emigran a otra ciudad deben adaptarse no sólo a nuevas exigencias y formas de estudio, sino también a todo lo que significa la vida diaria: desde pagar los servicios hasta hacer la comida y lavarse la ropa solos. La carga se les vuelve más pesada y a nosotros como padres nos ayuda saber en qué cosas podemos trabajar con ellos durante este proceso de cambios, para aliviarles un poco esa carga”.
En tanto, para Ildefonso Delgado, papá de Gonzalo y operador de la Planta Compresora San Julián, de TGS. “El balance es muy positivo. Me pareció sumamente interesante el taller, dado que no sólo los jóvenes necesitan contar con un profesional que los oriente, nosotros también lo necesitamos, porque nos encontramos de alguna manera en la misma situación que ellos”, afirma. Ildefonso cuenta que, durante la actividad, “se intercambiaron vivencias que nos ayudaron a clarificar dudas, disipar temores y aprender a planificar desde otra perspectiva la nueva etapa que nuestros hijos comenzarán a transitar”.



