
Estalló la “Twittermanía”
Lo que tenés que saber para subirte a la red social del momento. Qué es y para qué sirve Twitter. Cómo sacarle el jugo en el estudio, el trabajo o al buscar empleo.
La fórmula mágica de Twitter no parece tener secretos. O mejor dicho, el secreto está en lo sencillo, lo práctico y lo claro de esta herramienta, que basa su éxito en una sola regla: los usuarios pueden escribir mensajes de un máximo de 140 caracteres.
Mensajes (tweets) que son vistos al instante por los “seguidores” de quien los publica, que a su vez podrá “seguir” los mensajes de tantas personas como él desee, sin necesidad de permisos o autorizaciones. O sea, justo lo que los tiempos modernos de Internet reclaman: brevedad, síntesis, inmediatez, simpleza.
Así, la red social del momento —una red de microblogging, como se la denomina en la jerga informática— crece a un ritmo vertiginoso y amenaza con destronar el reinado de Facebook (aunque en rigor, a pesar de algunos puntos en común, poseen funciones y objetivos diferentes).
El costado “cholulo” del sitio explica parte de su popularidad: estrellas, políticos, artistas y líderes de diversos ámbitos lo eligen para ventilar sus pensamientos, actividades y secretos. ¿Qué tienen en común Barack Obama, Demi Moore, Manu Ginóbili y el Dalai Lama, entre otras figuras reconocidas? Todos poseen su cuenta en Twitter y la actualizan regularmente.
Si querés espiar el listado de famosos argentinos que usan Twitter (y sus identidades para seguirlos), hacé clic acá. Pero ojo, que no sólo de celebrities vive la herramienta. Definida por su fundador como “una fuente muy rica de información en tiempo real”, se trata de un ícono de la llamada “Web 2.0”, en la cual los usuarios generan y comparten libremente sus propios contenidos, sin censura ni filtros. En muchos de los grandes acontecimientos globales de los últimos años —desde catástrofes hasta el Mundial de fútbol—, las grandes primicias se difundieron primero por este medio.
¡No te quedes afuera!
Abrir una cuenta en Twitter es muy fácil. Sólo hay que entrar a twitter.com, registrarse, completar un breve perfil y empezar a buscar gente. De a poco, te vas a ir familiarizando con algunos términos internos como retweet (reenviar un mensaje de otro usuario a tus seguidores), hashtag (palabras clave que organizan una conversación y facilitan la búsqueda temática) o trending topic (temas más comentados en cada momento).
Subirte a la “Twittermanía” también puede ayudarte en el estudio o el trabajo, si te convertís en seguidor de personas, empresas o instituciones relacionadas con tus campos de interés. Pero eso no es todo: también podés aprovechar el potencial de la plataforma al momento de buscar empleo. Si querés saber cómo, leé esta nota o navegá este blog, y enterate.
Eso sí, andá comprimiendo tu currículum vitae para que pueda resumirse en apenas 140 caracteres; justo los que caben en esta misma oración.

